Abril 1999 Era más de la una cuando llegué a casa. Demasiado tarde teniendo que ir a currar al día siguiente. Entré de manera sigilosa, tal como si fuera un ladrón que no quería despertar a quienes iba a robar. Mis padres roncaban en su habitación y no se coscaron siquiera. Ya mañana me excusaría … Sigue leyendo Con el culo destrozado, pero feliz (1 de 2). Inédito
